miércoles, 2 de abril de 2008

COMPADRES DEL EXITO

Al conjunto Los Compadres del Éxito se le escuchó y disfrutó en el Zulia por los años 60 del siglo pasado con tanto gusto como a The Beatles, los afamados revolucionarios musicales de Liverpool. Los últimos, desintegrados, no han muerto ni morirán, pues permanecen en la memoria colectiva debido a que el Primer Mundo no permite que sus figuras se olviden. Los Compadres, reimpulsores de la gaita zuliana tradicional, aún interpretan, pero no han tenido la misma divulgación ni el reconocimiento que merecen, y esta entrevista quiere rescatarlos del olvido.

Aquí está la historia del grupo para dejarla como modesta referencia elaborada a través de una entrevista con Rafael Rincón González, nada menos que director de la agrupación original, y quien fuera también para entonces maestro de la escuela Antonia Esteller, de Shell, y profesor del Instituto Escuela y del Liceo Raúl Cuenca, en Ciudad Ojeda y Lagunillas, respectivamente.

El conjunto estaba hecho cuando llegué y la mayoría de sus integrantes trabajaba en las oficinas de Contabilidad-Shell en Bachaquero. A mí me mandaron una carta donde Pedro Sánchez Mas y Rubí me decía que tenían un conjunto gaitero y querían que las gaitas de Los Compadres sonaran más allá de las cuatro paredes de la oficina y pudieran proyectarse hasta el club Progreso, en Bachaquero. Entonces yo, cómo no, que trataba de desarrollar la actividad musical, pues trabajaba con la Shell en los programas anuales de concursos seccionales de gaitas, les respondí que atendería al grupo.

Rafaél Rincon GonzálezAsí cuenta el maestro de escuela y músico, Rafael Rincón González1, el origen de ese grupo que después se afamó y se llamó Los Compadres del Éxito. Compadres porque, como es de presumirse, el compadrazgo dominaba la relación entre sus integrantes. Era el año de 1962 y la agrupación se constituyó en un fenómeno musical regional de prolongada duración y éxito, al punto de que en 1967 vendieron 15 mil discos que para la oportunidad se consideraba una cantidad astronómica.

Tomo al grupo, relata Rincón González, empezamos a trabajar y decidimos meternos en el Festival de Gaitas Shell. Total, que entonces participamos también en festivales en Maracaibo y acordamos hacer el primer "play back" (grabación inicial para montar sólo la música), y le incluí el piano de mi hermano Guillermo. Le incorporé el piano porque vos sabéis que la gaita antigua la hacían los buenos músicos, y la prueba está en que hay gaitas del maestro Marcos Ramírez, de Epaminondas González, de Adaulfo Guerrero, de Adolfo De Pool; las gaitas de De Pool son famosas, y casi todas esas gaitas se interpretaban con piano. Porque en ese Maracaibo, avanzado el siglo XX, había en cada casa un piano. Porque eso entraba dentro de la formación integral de los muchachos.

A nosotros nos acostumbraron desde niños a estudiar con el piano, y el que no tocaba piano, tocaba violín. Y así se desarrollaban las noches. Y en esa época no había televisión ni nada de eso. Tenía Maracaibo una educación bastante desarrollada, quiero decir musicalmente hablando. Y te puedo nombrar a otros músicos cultos que componían gaitas, como Heraclio Fernández.

Ahora bien, yo le incluyo el piano y pongo a mi hermano Guillermo que se hizo miembro del grupo y lo tomó con mucho cariño, y decidimos hacer un disco que nos costeamos nosotros mismos y también con la ayuda del señor Phillip Dyson, un musiú que era en ese tiempo gerente de administración de personal de Shell en Lagunillas. Le decíamos don Felipe, y me firmó un aval para que un banco me diera un préstamo de seis mil bolívares para poder grabar. Entonces hicimos el disco, el primer disco que, por cierto, como no pertenecíamos a esa rosca de los gaiteros de Maracaibo, nos lo piratearon todo. Nos robaron 2 mil 800 carátulas que habíamos pagado. El día que grabamos el "play back", la grabadora se llenó de personas raras que llegaban y decían: ¡Bueno, pero esto no puede ser! ¿Cómo es posible?, eso es ventaja, con un piano ahí tocando.

Ellos decían que con una pianola. Eso no era una pianola. Era un cembalé, que es una especie de clavicémbalo, porque la tensión de la tecla es rígida, no es como en el piano que es un martinete que golpea. Por eso Guillermo, que era un artífice del instrumento, vivía armonizándolo y en permanente movimiento durante las actuaciones, porque no tenía pedal. Por eso fue que cuando grabamos el primer disco, la gente se asombró, y decía:

¡Qué monguita!, figuráte que se puede bailar la gaita sin necesidad del cantante.

Entonces hicimos, de todas maneras, ese primer disco. Allí está el Gran Mahón y Los Patinadores. Y cuando nos dispusimos a grabar se le murió la abuela a la cantante Alba Iriarte. Y vos sabéis cómo es esa gente de Punta Iguana. Alba no va a cantar, me dijeron. Pero bueno, si es que ya montamos el "play back" y ella lo que le va es a poner la voz, no va a estar bailando y nadie la va a ver porque eso es encerrados en el estudio. No, no, no, ella no va a cantar, está de luto, y si canta... Bueno, me amenazaron y todo. Mi señora de entonces, me dijo: ¡acordate de Deyanira que fue tu alumna de la escuela Esteller y tenía tan buena voz! Y la fuimos a buscar hasta Valera donde estaba de paso.

Deyanira Enmanuels Se encontraba afónica y la receté. Mi hermano Guillermo se puso bravo conmigo, porque yo y que era brujo, pues él, que era médico, quería indicarle otra medicina. "Le di extracto fluido de eucalipto y vais a ver que se mejora", le dije. Y así fue. Enrique GoteraConseguimos un poco de extracto fluido y le dábamos diez gotas cada dos horas. Eso fue como decir domingo, el jueves teníamos que ir a grabar. La llevamos a la grabadora y la botó. Así surgió el nombre de Deyanira Enmanuels2. Allí también Enrique Gotera3 grabó Los Patinadores.

Desde ese momento empezamos a trabajar con mucho énfasis hasta que una vez la Shell decide mandarnos a Caracas con una recomendación de la gerencia, de Kenneth Wetherell, para que se prepare un disco institucional que se vendería en todas las bombas de gasolina. Me voy a Caracas muy ilusionado. Hicimos el disco, que se llama Gaita 68. La gira no fue lucrativa y terminamos nosotros pagando todo, pero tocamos en muchas bombas e hicimos la propaganda que se buscaba. El primer grupo gaitero que tocó en la Gran Avenida fue Los Compadres del Éxito. No ganamos nada, pero saturamos el mercado porque en las bombas teníamos discos desde Santa Elena de Uairén hasta San Antonio del Táchira, y desde Punta Playa hasta Castilletes

De esa gira nos quedó la anécdota de que estando en la Gran Avenida, en Caracas, como en ese momento había la efervescencia de los hippies, cuando estábamos montados en el escenario y empezábamos a tratar de hacer el programa, se apareció una horda descalza con la ropa raída y con unos potes que golpeaban con piedras y hacían algarabía. Entonces nosotros iniciamos el toque y a lo que Deyanira empezó a cantar fue tal el impacto que se hizo el silencio y después, para que siguiéramos cantando, no nos dejaban bajar de la tarima.Rafaél Rincón González al piano componiendo

El logro de Los Compadres del Éxito radica en que provoca un retorno a la gaita tradicional. El género estaba muy distorsionado y fue lo que me hizo escribir gaitas, yo no las escribía. Empiezo en el 62 con una que acabó con todo el mundo que decía:

Para cantar esta gaita tan sólo se necesita,

gaita zuliana la más sabrosa del mundo,

nacer en la bella tierra

de nuestra hermosa Chinita,

la gaita maracaibera .

Y vino un docto, uno de esos charlatanes de los tantos que hay en este país, y me dijo que no, que para que esa gaita pudiera sonar, aunque fuera mía, tenía que dársela a Rincón Morales o a Cardenales del Éxito, porque eran los que estaban metidos en el mercado. Bueno, le dije, ¿quiénes son los más malos pa' demostrate que la gaita es buena? Los más malos son Los Picapiedras, y me fui a buscarlos en Maracaibo, por allá por La Mala Ley. Fui y esos muchachos sin piano, sin nada, en pelo pues, vinieron y se metieron en el disco. Era una gaita rústica, pero pegó.

También con Los Picapiedras grabé aquella que dice:

Mi gaita por ser viajera,

yo la monto en un avión,

mi gaita maracaibera

paseará por la nación.

Comienzo a escribir gaitas porque me tenía aterrado el ver que la estaban llevando por mal camino. Yo no sé si vos llegaste a oír aquella que cantaba el difunto Ricardo Aguirre que decía:

Ay cachi, cachi, cachi, cachi, chachicamo, ay cachi, cachi...

¡Bueno, y ¿esto qué es?, decía yo! Y otra que hablaba de la calambrina, otra que se llamaba "Rock and roll", y también había una de un marico, aquella que decía ahí viene Carlos María. Entendéis, todas esas cosas no. Y no solamente eso, sino que además empezaron a hacer discos con chistes, y con chistes completamente vulgares, tan vulgares que han quedado con la costumbre y en los shows nocturnos si vos vais con tu señora o con tu familia, tenéis que salirte, porque lo que dicen ahí no es muy agradable. Y la gaita no es eso, la gaita es la expresión del pueblo, la canción del pueblo, una manera de protestar. Entonces, como yo era maestro, me decía: yo no voy a prestar mi mente para escribir basura. Me puse a escribir, y al comenzar hice para Los Compadres del Éxito, El Gran Mahón y La Gaita Sensacional.

Yo tengo más de 50 años escribiendo canciones y antes escribí gaitas que hacía a la carrera, pero para parrandear. Llegaba con el difunto Ciro Villalobos, el hijo de Virgilio Carruyo4 -yo conocí a Virgilio, apunta complacido Rincón González-, y andábamos con el compadre Guillermo Larreal y con Memo, que estaba muchachito, con el cuatro y tal, y llegábamos a un sitio y yo me ponía a hacer la letra de las gaitas. Creo que eso me viene de que mamá cantaba y tenía una muy bonita voz de soprano, y papá -el padre del compositor fue el pintor Nepthalí Rincón- tocaba la guitarra. Y el que crió a papá, El Mahón, tocaba el furro.

Él se llamaba Andrés Bohórquez, un maracucho de El Saladillo que trabajaba todo el año como un loco y -decía papá- que cuando llegaba el mes de octubre bajaba el furro que lo tenía encaramao y de ahí se perdía de la casa hasta enero. Era tío de papá. Inclusive María, una hija de José María Bohórquez, hijo de Andrés, es decir, nieta de El Mahón, tenía por Puente Gómez una cuerda gaitera y salía con una banderola blanca que llamaba a gaita, unas maracas y un sombrero de "empleta"5. Nosotros, Los Compadres del Éxito, teníamos nuestra banderola blanca.

Esa costumbre de colocar una bandera blanca en la ventana de la casa de algún amigo para anunciarle la visita de los gaiteros, casi siempre se hacía en las casas de gente pudiente. No es así como la gente dice, que se la ponían a cualquiera. Otra cosa que te voy a decir es que se comenta que la gaita es de furro, tambora, cuatro y maracas. Bueno sí, esos son los instrumentos básicos, esa es la gaita que se tocaba en la calle, en los enlozaos, en las orillas, no la gaita que se tocaba en las grandes casas, porque allí siempre había un piano o un violín, a veces un bombardino y se le agregaban esos instrumentos. Hay un dibujo en el Álbum Pascual, fechado en el año 33, del pintor Manuel Puchi Fonseca, el cuadro se llama La Gaita y aparece un tocador de clarinete y atrás un tocador de bombardino. Lo que quiere decir que la gaita no era sólo con furro, cuatro, tambor y maracas.

El conjunto Los Compadres del Éxito lo dirigí con el ánimo de hacer un grupo de salón. El primer grupo que se puso un flux fue el de Los Compadres. Y me criticaron mucho, porque la gente estaba empeñada en decir que los gaiteros tenían que andar de cotizas, de sombrero de cogollo y de camisas por fuera.

Corrijo, no fue que quise hacer... Yo hice con Los Compadres un grupo de salón, y dondequiera que se presentaba eran una atracción. No le agregué los otros instrumentos porque se hacía más dificultoso conseguir los ejecutantes.

Cuando nosotros le pusimos el piano, los gaiteros a los que llamaban los “big leaguers” le pusieron arpa, trompetas, le metieron de todo, porque lo que querían era competir, pero como yo no andaba en competencia, sino tratando de hacer arte. Por eso lo que hicimos caló y gustó. Esa tendencia, la de incluir otros instrumentos adicionales que no son afines con la gaita, degeneró en lo que se ve ahora.

Creo que lo que me motivó con Los Compadres del Éxito y en general a escribir música, fue que siendo niño veía que paseando Maracaibo con mi papá le preguntaba por qué había tanta gente en la calle, y era porque había llegado Carlos Gardel, José Bohr o algún otro cantante extranjero. Yo me preguntaba entonces por nuestra música y nuestros intérpretes.

Tal y como el profesor y periodista Sergio Antillano dejó escrito en la carátula del disco de larga duración “Rafael Rincón Gónzalez, el último juglar del Zulia”6, él “mezcla lo culto con lo sencillo e integra las variadas corrientes culturales que conforman al venezolano. En el fondo la sustentación psicológica, el fabulario prodigioso, la picardía, el piropo, la imaginación desbordada, ‘el diablo suelto””.

Aquella motivación de Rincón González -ver que la música nacional no era apreciada y el deseo de darle un respiro- cristalizó en la creación de más de cien composiciones vernáculas, como Maracaibera, Soberana, Pregones Zulianos, Cosas del Ayer, José el platanero, Reina Zuliana, Mi Contradanza, Chinquita, y el vals Maracaibo Florido, escrito en 1949.

Maracaibo florido

Maracaibo de antaño

aquel mi Maracaibo

de estilo colonial

son mi recuerdo vivo

tus fiestas patronales

las fiestas con pasquines

de la Chiquinquirá.

Divino el Maracaibo

aquel de las palmeras,

el de las contradanzas

y lago de cristal,

allí do se bañaron

las musas prepotentes,

de Vásquez y de Pérez

de Yépes y Baralt.

Aquel mi Maracaibo

con alegres gaiteros

estampas naturales

para la Navidad

no me olvidaré nunca

de Germán del Gallego

de La Flor de La Habana

por su zulianidad.

Yo llevo aquí en mi mente

las imágenes frescas

de aquellos carnavales

repletos de color

y veo las carrozas

por la Calle Derecha

desfilando pomposas

frente a San Juan de Dios.

Igualmente se evidenció su propósito en realizaciones como la de haber logrado que el conjunto gaitero Los Compadres del Éxito se proyectara bastante más allá de las oficinas de Contabilidad de Shell en Bachaquero y trascendiera los salones del club Progreso de la misma población petrolera.

Con creces, el deseo de Pedro Sánchez Mas y Rubí quedó satisfecho, aparte de que Los Compadres le añadieron un compositor y una cantante inolvidable a la reseña histórica de la gaita, de esa música casi siempre festiva que cuando tiene buena letra y se sabe interpretar, provoca un reverbero de entusiasmo en nuestro ser. Ambos -Rincón González y Deyanira Enmanuels, juntos con la agrupación- lograron que este ritmo pascuero se escuchase en los confines del país al rescatar matices tonales que lo tornaron más musical y menos sandunguero.

REFERENCIASRafaél Rincón González

1. Rafael Rincón González nació en la calle Los Biombos, en El Saladillo, el 30 de septiembre de 1922. Antes de ser maestro, fue en Maracaibo dependiente de La Botica Inglesa y posteriormente sastre, actividad de la que hizo su vida por un tiempo en una tienda propia que denominó Sastrería Rincón Anatómicos, según información que él suministro a la periodista, Heilet Morales, del diario Panorama, en un reportaje que se titula El sastre de la guitarra (www.panodi.com).

Deyanira Enmanuels2. Como la voz más dulce de la gaita zuliana, describe a Deyanira Enmanuels el portal web Sabor Gaitero, producido por León Magno Montiel. Ella debuta en 1965 con Los Compadres del Éxito, donde impone los temas el Gran Mahón, una contradanza de Rafael Rincón González, y la gaita Lago de Maracaibo. Agrega el portal que ha participado en varios festivales de autores y compositores zulianos. También ha sido solista de las agrupaciones Los Cuervos y Los Primerísimos. Algunos temas impuestos por Deyanira son Las Campanitas, Lago de Maracaibo, El Gran Mahón, Goza mi gaita, gózala; Indios de mi patria, Tierra del sol amada, Mi gaitón, Noche Buena, Ziruma, y Goza mi gaitón.

Enrique Joé Gotera Méndez - El Fabuloso de la Gaita3. Enrique José Gotera Méndez, llamado El Fabuloso de la Gaita, es compositor, cantante y cuatrista. Se hizo conocido en 1965 con la gaita de su autoría titulada Los Patinadores, que interpretaba con Los Compadres del Éxito. Un año después y hasta 1973, perteneció al grupo Rincón Morales, con el que obtuvo satisfacciones con las gaitas Remodelación de El Saladillo, Acuarela lacustre, Chiquinquireña, Reflejos de mi lago, escritas todas por Luis Ferrer. En 1974 creó la agrupación Los Fabulosos. Posteriormente integró los conjuntos La Motonera, La Universidad de la Gaita, El Show de la Gaita, VHG, y Tropicales del Éxito (www.saborgaitero.com/gotera_htm)

4. Virgilio Carruyo nació en Maracaibo en 1874 y murió en la misma ciudad en 1937. Fiel exponente de la décima y la gaita tradicional, fue un destacado compositor saladillero, autor de la protesta al recaudador de impuestos, para lo cual escribió cuatro gaitas denominadas todas El Indolente que fueron muy populares a la muerte de Gómez porque recogían la angustia rebelde del pueblo en los momentos de crisis. Sus composiciones las conservó su hijo Ciro “Coyeyo” Villalobos y fueron popularizadas por los conjuntos Saladillo, Viejo Saladillo, Selección 82 y Gaiteros de Pillopo. De esas gaitas merecen ser recordadas La cañonera, La Flor de La Habana 1 y 2, Ronda antañona, La musa de Carruyo, Empieza la lotería, El paludismo, Las píldoras Laberan, El polvo virginal, La paloma, Cigarrillos Exis, El superior, y Jorge Fane. En recuerdo de Virgilio Carruyo se creó en 1975 un premio gaitero que lleva su nombre (www.saborgaitero.com/carruyo_virgilio.htm).

5. En Maracaibo se le dice popularmente sombrero de "empleta", pero el término correcto es empleita. Se trata de un sombrero ligeramente alón, de tejido más delgado y menudo que el de cogollo, con lo que ganaba en fineza, pero se le usaba también para el diario. Se le llama de empleita porque se teje con pleita, que es una hebra de esparto trenzado. El esparto es una gramínea cuya fibra y hojas también son empleadas para hacer esteras, sogas y papel. Estos datos se obtuvieron del diccionario enciclopédico Quillet, edición 1974, tomo III, páginas 439 y 553, y por voz de María Eufrosina Romero de Bermúdez, zuliana de nacimiento, hija de un sombrerero y ella misma costurera por manualidad doméstica obtenida en el Maracaibo fabril de sus tiempos mozos de principios de los años 30 del siglo XX. Artesanos éstos que por oficio y hábito de vida sabían de sombreros, telas y texturas.

6. Rafael Rincón González: el último juglar del Zulia. Disco de larga duración editado en 1977 con patrocinio del Concejo Municipal del Distrito Bolívar, estado Zulia, y de Maraven, filial de Petróleos de Venezuela S.A. Dirección, arreglos y orquesta: Sergio Elguin. Intérprete: Tino Rodríguez.

GAITEROS DE PILLOPO

Fundado en agosto de 1980 por Luís Adolfo Camacho “Pillopo” Alfredo Maldonado, Gabriel Díaz, Humberto Bracho y Luís Adolfo Camacho hijo. Uno de sus principales colaboradores es el compositor y solista Ricardo Portillo, quien dirigió las primeras producciones del grupo.

GAITEROS DE PILLOPO tiene en su historial gaitero el haber ganado el 1er. Festival “Una gaita para el Zulia” organizado por Industrias pampero en el año 1984 con la gaita de Astolfo Romero "El Mercado de los Buchones" y los festivales “Don Virgilio Carruyo” los años 83 y 85 con las gaitas "La tienda de Tobías" y "El Barbero" respectivamente, en el año 2002 el premio “Maracaibo elige su gaita” resultó la gaita del año "El Maracaibero" compuesta por Neguito Borjas y canta Astolfo David Romero.

En la temporada 1983 es contratado “El Parroquiano” Astolfo Romero para que se encargue de la dirección del grupo y de su reorganización, llevándolos por los senderos del triunfo en tres temporadas consecutivas.

Cardenales del Éxito

Cardenales del Exito - LaMaracuchaRadio.ComEl conjunto gaitero más cotizado de Venezuela es, sin duda alguna: CARDENALES DEL EXITO, que nace en Maracaibo en el año 1962, siendo sus primeros integrantes y fundadores a la vez: Jesús Luzardo, el poeta de la gaita Luis Ferrer, Gilberto Ferrer, José Tineo, Douglas Soto, Azael Luzardo, Gercio Vílchez, Victor Marcano, Francisco Flores y Guillermo Luzardo, integrándose posteriornente el Lic. Simón Sthormes y Jesús Villalobos.

RICARDO AGUIRRE CON LOS CARDENALES DEL ÉXITO

El Monumental de la Gaita , Ricardo Aguirre González, fue la voz protesta de Los Cardenales del Éxito. Su vida, sus desvelos, sus gaitas protestas, su expulsión como maestro en represalia por sus protestas, su persecución política.

Toda esta serie de acontecimientos están íntimamente ligados a su pueblo con el que se identificó a través de sus gaitas y composiciones y sobretodo su voz, esa voz profunda, melodiosa, penetrante, inconfundible con la que infinidad de veces le cantó a Maracaibo, a su gente y a sus angustias.

Hoy su voz, su mensaje, su esencia permanece incólume, sembrado en la tierra que le vio nacer y morir; es la voz que identifica a un pueblo noble y creyente, para su público a través de la emisora, tres temas: La Risa , Gara Garufa y La Soberana. Asimismo , sus hermanas Anita y Violeta Morillo, grabaron un tema cada una en el mismo LP, Anita grabó A Mama y Violeta grabó El Gaitero.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS OBTENIDOS

En el marco de su historial Los Cardenales del Éxito han acaparado algunos premios de reconocida trayectoria dentro del mundo del espectáculo, tales como: El Guaicaipuro de Oro, Premio Espectaculo, Mara de Oro, Disco de Oro, Disquito de Oro, Placa de Reconocimiento por su labor profesional en el extranjero, otorgada por La Embajada de Venezuela en España en Febrero de 1986.

En el año 1975 se inicia el premio Vigilio Carruyo, siendo éste ganado por Cardenales del Éxito con su gaita "Sabor Añejo" de Astolfo Romero y cantado por Ricardo Cepeda. En el año 1999, por la cercanía del nuevo milenio la organización Virgilio Carruyo decide homenajear a los Cardenales del Éxito como Conjunto Gaitero del Siglo, siendo este premio el más cotizado por los gaiteros por su trayectoria y constancia.

Esta agrupación gana este premio en 3 oportunidades más, con las gaitas: " La Ciudad más Bella", letra y música de Ricardo Portillo en 1990, "Mi Ranchito" letra y música de Ricardo Portillo en 1993, "Madre es Madre" letra y música de Ricardo Portillo en 1994. La Alcaldía del Municipio Maracaibo el 8 de Noviembre nombra al Conjunto Cardenales del Éxito, Patrimonio Cultural de la Ciudad de Maracaibo según el Decreto No. 42, en ese entonces el Alcalde de la ciudad era el Dr. Fernando Chumaceiro. Igualmente, la ilustre Asamblea Legislativa les dio otro reconocimiento, otorgándoles Diploma de Honor por estar cumpliendo 30 años de vida artística como agrupación gaitera en el Estado Zulia.

WEB SITE: www.cardenalesdelexito.com

La nueva era de “Cardenales”

Texto: Nayib Enrique Canaán

La agrupación bautizó un disco que rememora lo mejor de la gaita zuliana. Del lado izquierdo es el tema que promocionan en la radio. Los más importantes músicos del ritmo pascuero han pasado por las filas de este conjunto.

Para todos los gaiteros, pertenecer a las filas de Cardenales del Éxito es la meta más anhelada en su carrera. Muchos han tenido la suerte de cantar junto a los llamados pájaros rojos del ritmo pascuero y consolidarse en el ambiente musical, tal es el caso de figuras como Daniel Alvarado y Danelo Badell.

Este año, la agrupación que fundó Ricardo Aguirre González en 1962 celebra sus 45 años con el lanzamiento de un disco donde según sus integrantes, rescatan lo más tradicional de la gaita maracaibera.

El director del grupo, Astolfo David Romero, dijo a PANORAMA que este año vienen con un repertorio que hace honor a la trayectoria que se han forjado los “cardenales” a lo largo de todo este tiempo.

“Para nosotros es muy grato compartir con el público este aniversario presentando una producción que revive el sentimiento de la esencia zuliana. Las composiciones van a calar en el gusto popular porque presentamos un sonido bien sabroso y pegajoso”, aseguró el hijo del desaparecido Astolfo Romero.

El material, titulado “Cardenales del Éxito, la nueva era triunfa”, contempla 13 temas entre los que se encuentran: La calandraca, Cálido sentimiento, Soy cardenal, Divina mujer y Regalando cariño.

El primer promocional se llama Del lado izquierdo y ya se escucha en la radio.

Una parte del Zulia

Los músicos de “Cardenales del Éxito” expresaron su amor hacia la agrupación a la que pertenecen.

“Llevo 42 años dando lo mejor de mí en cada producción y doy gracias a Dios por haberme puesto en el camino correcto, para así poder decir hoy que soy un ‘cardenal’ 100% orgulloso de su trabajo”, aseguró Quintiliano Sánchez, quien ejecuta la charrasca.

León Magno Montiel, líder de “Sabor Gaitero” también habló sobre el grupo que lleva más de cuatro décadas alegrando el corazón de quienes habitan en esta tierra.

“Me crié escuchando a los Cardenales del Éxito. Mi padre era chofer de tráfico y siempre estaba en la onda gaitera. Este grupo es uno de los pilares fundamentales de todo gaitero. Es parte del Zulia, así como la Chinita y el puente”, manifestó Magno en el bautizo del disco.

Alrededor de 65 producciones avalan la impecable presencia de estos artistas en el género donde la tambora, el furro y las maracas toman el protagonismo.

En la más reciente grabación se escuchan temas navideños, parranda, gaita romántica y una que otra composición de reflexión. Las contrataciones para este año marchan a todo dar y, por lo visto, la nueva generación de los Cardenales se las trae.

Enrique Quiroz, uno de los solistas destacó: “Defendemos la cultura regional. Le cantamos al pueblo... y esta celebración apenas comienza. Todos los temas están impregnados por la calidad vocal y musical de quienes orgullosamente pertenecemos a este conjunto”.

Para los pascueros, la gaita del año no es el premio más importante que pueden recibir.

ALITASÍA

Fundado en febrero de 1998, bajo la dirección general de Morelia Rafe y la dirección musical de Gustavo Luengo, su primer éxito fue el tema, "Grata recordación" de Wolfang Romero y Leandro “papi” Zuleta, en la voz de José Alberto Rodríguez. Recibieron esa temporada 1998 el premio “Los Grandes de la gaita” como conjunto revelación del año. Más tarde en el año 2001 obtienen el premio Virgilio Carruyo con el tema "Con las manos en el pecho” con José Luis Pulgar “el chuto” como canta-autor.

Temas impuestos: La gaita de otrora, La más pura intención, ¡Ay! Maracaibo, Mi posesión más cara, Grata recordación Con las manos en el pecho, Los desechos, Aquí está la gaita, entre otros.

Algunos integrantes: Endri Méndez, Emicio Espina, Wilfredo Delgado, José Alberto Rodríguez, Jerry Sánchez, Adafel Uzcátegui, José Luis Pulgar, Eduardo Valbuena, Alfredo Quero, Oswaldo Guanipa, David Ríos, Gustavo Luengo, Kelvin Medina, Alberto Masirubí, Iván Crespo, Marlon Magdaniel, Ricardo Nava, Oscar Pacheco, Edgar Méndez y Vidal Omaña. (Tomado de Sabor Gaitero.com).

El orgullo de nacer en esta tierra

La zulianidad: El orgullo de nacer en esta tierraUna puesta de sol que convierte el azul del cielo en naranja, un repique de tambora, el sonido de la bocina de un cepilladero, una plegaria a La Chinita, el voseo que fluye en una conversación y hasta el olor a plátano frito son aspectos que conforman la zulianidad. Cada una de estas imágenes y muchas otras más están arraigadas en la mente y en el corazón de los pobladores de esta tierra, provocando en ellos un sentimiento de amor por sus raíces y de orgullo por pertenecer a este estado.

Desde pequeño un zuliano adquiere costumbres únicas de la zona y va creciendo realiazando de actividades que sólo aquí se hacen, las cuales marcan en él una característica común con todos sus coterráneos, que los une y a la vez los diferencia del resto de la población nacional.

Ser zuliano significa ser dicharachero, hacendoso, espontáneo, parrandero y hasta un poco presumido, cualidad que quizás tiene por estar al tanto de que forma parte de un territorio agraciado. Celebrar la zulianidad, cada 28 de enero, es exaltar el cariño por lo propio, por las costumbres, por las tradiciones, y por todos los elementos espirituales y de origen, compartidos por quienes nacieron dentro de los límites del Zulia. A continuación se presentan los rostros de quienes con su labor -repetida por muchos otros- contribuyen a fortalecerla.

Con fórmula secreta

Desde hace 18 años el señor Jorge Luzardo se dedica a perfeccionar una "fórmula secreta" que atrae a más y más adictos. Junto a su esposa, Ada Semprún, realiza y vende diariamente entre 800 y mil cepillaos y decenas de dulces típicos zulianos que "deleitan el paladar de los de aquí y también el de los visitantes".

Las recetas de los dulces, en los que predomina el de lechosa con piña, los huevos chimbos, el limonzón y el chocho'e vaca, son originales de los abuelos de su esposa, quienes también vendían en Mene Grande. Mientras que los cepillaos -cuya base es de mantecado pero existen en una gran variedad de sabores- son el resultado de muchas pruebas que dieron origen a una receta "única" y propia de Luzardo, quien la ha compartido sólo con su familia. "A la gente le gusta los cepillaos de mi negocio (El Cangurito) porque mantengo la calidad y el gusto no se pierde, siempre es el mismo. Por ahí tengo en cuidados intensivos dos sabores nuevos que los voy a sacar al aire en los mejores meses que son entre marzo y agosto".

Para él la zulianidad son "las costumbres del pueblo" y afirmó que su labor forma parte de este término porque "es una tradición de la gente venir a comer dulces y cepillaos".

Tallando el recuerdo

Su arte la aprendió siendo sólo un ayudante, luego se especializó con un curso de ebanistería artesanal que le permitió mejorar la técnica; Ignacio Morales, de 39 años, se destaca por confeccionar fachadas de casas en madera que evocan las tradicionales construcciones de los sectores El Empedrao, Santa Lucía o el Saladillo.

Hacer una casa grande, de casi un metro de alto, le puede tomar toda una semana porque los detalles son tallados "cuidadosamente" a mano. El oficio, con el que mantiene a su esposa y a su hijo, le gusta "mucho por lo difícil que es trabajar las piezas, sobre todo al comienzo".

Afirmó que la zulianidad es "todo, y es ser del Zulia", por lo tanto su trabajo "indudablemente" forma parte de ese todo, ya que "cuando alguien compra una casita se está llevando un recuerdo de cómo es y cómo fue la ciudad. Hago casas que existen o que existieron, porque lamentablemente todas las de por aquí se están cayendo y nadie intenta conservarlas".

Desde hace 14 años Morales es miembro de la sociedad religiosa Servidores de María, a la cual se unió por "devoción" y porque siempre le había parecido algo "grandioso cargar en los hombros a la madre de Dios".

Entre chistes

Luego de un par de "chistecitos" Amílcar Del Villar recordó que comenzó "de lleno" en el mundo del humorismo, hace 15 años cuando formó parte del grupo Montuno, integrado por "gente humorista" como Javier Vertel, Osías Acosta, Francisco Salazar y Reinaldo Valladares. Desde pequeño le contaba a sus tías los chistes que aprendía en la escuela o en la televisión. "Me gusta mucho esto porque así es mi temperamento, alegre. Y gozo echándolos porque me da risa desde que me imagino las situaciones".

Dijo que Maracaibo se presta para el humor porque el pueblo saca un chiste de cualquier anécdota. "Somos muy ocurrentes, eso se evidencia hasta en un carrito por puesto a las 3.00 de la tarde donde los cuentos graciosos salen espontáneos".

El término zulianidad para él es la suma de las costumbres de toda esta tierra y aseguró que los chistes forman parte de ellas porque "el humor le brota por la piel al zuliano. Es algo natural que lo caracteriza en todo el país".

Desde el centro de la zulianidad

Limpiar tres veces al año la reliquia de la Virgen de la Chiquinquirá y asistir de lunes a sábado a la iglesia para ayudar en cualquier "emergencia" que se pueda presentar, es la rutina que convierten a Enairo Villasmil, joyero de 77 años, en un ser especial, aunque él mismo así no lo crea. "No me siento jochao, lo hago por caridad y por fe".

Desde 1970 le llaman el "Orfebre de la Virgen" porque su labor de limpieza incluye reparar cualquier pieza que se haya deteriorado, y confeccionó la orfebrería que está debajo de la reliquia. "Conozco todo lo de la Virgen como la palma de mi mano. La limpio con mucho cuidado porque son cosas muy antiguas".

Tras hacer sus ejercicios físicos y desayunar, Villasmil está puntual a las 8.00 de la mañana en la Basílica, y entre las actividades que allí cumple está el llevarle a su patrona las peticiones y oraciones que otros le encomiendan. "Soy feliz haciendo esto, lo hago con devoción".

Aseguró que fue elegido por la Virgen para la labor y que permanecerá cumpliéndola hasta que "ella y Dios lo quieran".

La Basílica, según él, "es el centro de la zulianidad" porque a diario acuden cientos de personas de todas partes para visitarla a ella. "No paran de verla, esto nunca se va a acabar porque forma parte del pueblo. La zulianidad es querer a esta tierra, tratar de que todo sea lo mejor para acá, por supuesto sin egoísmo para los otros".

En la sabrosura del Lago

Disfrutar de la brisa del Lago, comerse un rico sancocho con arepa y luego dormir en una esquina de su lancha -La Pacha-, son las actividades que más disfruta José Villalobos cuando cumple con su labor de pesca.

A diario se embarca junto a dos compañeros, desde las 6.00 de la tarde hasta las 6.00 de la mañana, "por supuesto" no olvida llevar su rin para cocinar en medio del Lago. "Tiramos las redes y tenemos que esperar varias horas para ver si atrapamos algo. Es muy sabroso, lo que no me gusta es reparar las redes que se rompen fácilmente con los hierros y basura que hay debajo del agua. Además la cosa se ha puesto difícil porque hay mucho ladrón en el agua, nos atracan con pistolas".

Su piel quemada y arrugada representa la marca que le ha dejado el sol y el Lago zuliano a lo largo de 20 años de labor continua.

"La zulianidad es el derecho que tenemos de vivir aquí y de querernos unos a otros", dijo el pescador de 62 años, para quien su trabajo forma parte de ese término porque "primero fue el pescado que el petróleo y la ganadería. Pescando mantenemos al pueblo".

Embrujado por el ritmo zuliano

Ricardo Cepeda"Yo llevo aquí en el pecho un orgullo tan grande de ser maracaibero, alegre y tropical. Que lindo es Maracaibo, pedacito de tierra donde nace un poeta lo mismo que una flor..." entonó Ricardo Cepeda, antes de hablar de su trayectoria como cantautor de los géneros musicales zulianos, los cuales conoció desde que era un niño "gracias a papá y a mamacita. Heredé de ellos el amor por la música y por lo nuestro. Papá nos hacía los instrumentos de gaita y paralelamente cantábamos el bambuco, la danza, la contradanza y otros estilos".

Su primera grabación la hizo en 1969 con los Tucosones, luego formó parte de reconocidas agrupaciones gaiteras como Los Cardenales del Éxito, VHG, La Universidad de la Gaita y Los Colosales.

Para él la zulianidad es "el sentimiento de orgullo del zuliano por las cosas que lo identifican. Creo que tenemos que sentirnos muy felices y orgullosos de la tierra en que nacimos que es un paraíso que papá Dios nos dio. Geográficamente está bien situado, con muchas riquezas, un sol de alta calidad, las mujeres más bellas y las costumbres más arraigadas y campechanas".

Su amor a la gaita es fuerte por ser "el mejor vehículo para reclamar cosas, para darle gracias a la Virgen que es nuestra pastora espiritual, para destacar la hermosura de nuestro estado y para expresar el amor que sentimos por otra persona. La combinación del sonido de los instrumentos tiene un embrujo que se va ganando la pasión de uno".

Orgullosa de su cultura indígena

Tras cortar el moriche en la montaña de la sierra y ponerlo a secar "a pleno sol", Libia Añandón de 19 años, se dispone a realizar la tarea que su "abuelita" Maria Luisa Achinkay le enseño desde que estaba pequeña. Tejer sombreros, cestas y esterillas es la labor que le permite sobrevivir a esta chica descendiente de la etnia Bari. Aunque la tarea puede ser difícil -"sobre todo en los tejidos más cerrados"- la realiza con cariño, pues así ayuda a sus padres. "Tuve que mirar mucho cómo lo hacían los demás para poder aprender".

En un día puede confeccionar hasta seis sombreros, que luego son vendidos, por 15 mil bolívares cada uno, en el centro de Machiques, donde vive. Aseguró que se gana bien "sobre todo en ocasiones especiales como las ferias".

Añandón, lleva la zulianidad en sus venas. Con orgullo afirmó: "Me gusta esta actividad porque forma parte de mi cultura".

DIA DE LA ZULIANIDAD

Hoy se celebra el Día de la Zulianidad Maracaibo 28-Enero-2007- Hoy se celebra el Día de la Zulianidad, una de las fiestas más importantes para los nacidos en esta región, que enaltece el sentimiento de identidad, las costumbres y valores culturales.

Gisela Nones, secretaria de Cultura, en rueda de prensa ofrecida el pasado 19 de enero, dejó claro que la zulianidad es una política de estado aplicada por cada una de las dependencias del Gobierno regional, no sólo durante esta semana sino todo el año, con el objeto de que su concepto sea comprendido y asimilado por toda la población.

Reiteró que con la celebración pretenden que el término zulianidad forme parte de la conciencia histórica del Zulia y que se divulgue en todo el país.

La fecha se conmemora cada 28 de enero debido a que en 1821 Francisco Delgado, gobernador de Maracaibo, declaró a la provincia independiente del yugo español y adherente a la causa republicana del proyecto Gran Colombia. Pero fue desde hace cinco años que el Gobierno regional instauró la tradición de celebrar la Semana de la Zulianidad.

Cierre de la celebración

Durante toda la semana las diferentes instituciones públicas de la entidad desarrollaron actividades educativas y culturales enmarcadas en la Semana de la Zulianidad.

Se efectuaron exposiciones, muestras de arte, actos en las escuelas, obras de teatros, conciertos, entre otros, organizados por la Secretaría de Cultura, Fundagraez, la Secretaría de Educación del estado y demás dependencias de la Gobernación. Hoy como cierre de las festividades se entregará el Botón de la Zulianidad a personas e instituciones representativas de la región. El acto está pautado para las 11.00 de la mañana en el Teatro Baralt.

También se oficiará una misa en la Catedral de Maracaibo a las 9.00 de la mañana con la presencia de Manuel Rosales, gobernador del estado, personalidades del Zulia y quienes se acerquen a disfrutar de las celebraciones.

A las 7.00 de la noche habrá serenatas de grupos líricos en la Plaza Bolívar de San Francisco y el Monumento a La Chinita.

Virgen de La Chiquinquirá (La Chinita)

Nave lateral Basílica de la chinita
Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo

El mes de noviembre es de especial significación para el pueblo zuliano, ya que durante el mismo se llevan a cabo las celebraciones en honor de la Chinita (equivalente zuliano de guajirita) o Virgen de la Chiquinquirá. Es por este motivo que durante estos días, la gaita suena con especial frenesí y alegría en todo el Zulia. De las numerosas fiestas en honor a la Virgen, quizás la más impresionante sea el llamado Amanecer Gaitero, en el que el pueblo de Maracaibo se congrega en la madrugada del día 18 en la plazoleta de la Basílica, para cantarle a la Chinita las Mañanitas y el Cumpleaños Feliz.

De acuerdo con la tradición zuliana, la Chinita llegó a Maracaibo sobre las olas del lago. Cuenta la historia que un día del año 1749, una sencilla mujer acababa de lavar su ropa en las orillas del lago de Maracaibo, cuando repentinamente vio flotando una tablita de madera fina, la cual recogió pensando en que le podría ser útil para tapar la tinaja de agua que tenía en el corredor de su casa. A la mañana siguiente, cuando estaba colando el café, la mujer escuchó unos golpes como si alguien estuviera llamando. Fue a ver lo que sucedía y quedó sobrecogida de asombro al ver que la tablita brillaba y que aparecía en ella, la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Por tal motivo, la mujer comenzó a gritar ¡Milagro! ¡Milagro!, por lo que de ahí proviene el nombre de El Milagro a la actual avenida junto al lago, donde estaba la casita de la lavandera. Luego de lo sucedido, numerosas personas acudieron a presenciar el prodigio, convirtiéndose por esto la casa de la humilde mujer en un lugar de veneración de la Virgen por parte de múltiples creyentes.

Nave lateral Basílica de la chinita
Nave lateral en la basílica


El lugar donde reposa la tabla

Al tiempo de lo acontecido en casa de la humilde lavandera, las autoridades de Maracaibo decidieron realizar una procesión en honor de la Chinita. Cuenta la leyenda, que la Virgen era llevada en hombros por dos hombres elegidos por el propio Gobernador, cuando al doblar una esquina, la imagen se puso tan pesada que impidió seguir moviéndola. Finalmente, después de muchos ruegos al cielo y súplicas a la Virgen, uno de los presentes exclamó: "Tal vez la Virgen no quiera ir a la Iglesia Matriz y prefiera la de San Juan de Dios".

Según la tradición popular, estas palabras se tomaron como una inspiración divina, ya que, la procesión cambió su rumbo hacia la iglesia de la gente humilde de Maracaibo y la imagen recuperó su peso normal. Es por esto, que desde ese día, la Virgen de la Chiquinquirá, la querida Chinita, protege desde su templo, hoy basílica, al pueblo zuliano.


Vitral en la basílica


El techo de la basílica

En la actualidad la casa donde se efectuó el hallazgo se levanta un majestuoso templo hogar de nuestra Santa Patrona en el cual se celebra el santo sacrificio de la misa y aquella tablita milagrosa en la cual se encuentra reflejada la imagen sagrada, se expone con orgullo en este altar, donde podemos ver con gran claridad la indescriptible y soberana aparición de la Virgen de Chiquinquirá. La calle donde estaba la casa tomó desde ese momento el nombre de Calle del Milagro